Tomás Mendoza

El tejedor de sueños

Autor autodidacta que, tras un breve paso por la escuela de artes y oficios de Murcia, inició su andadura en 1998. Denominado por su estilo como el Bosco del siglo XXI o llamado Tejedor de Sueños, cuenta con un buen número de premios y ha participado múltiples exposiciones individuales y colectivas.

Define su arte como una combinación de oleo, collage y dibujo, con un estilo que ha ido evolucionando desde un vorticismo y horror vacui extremo hasta desembocar en unas obras menos abigarrada, pero con una temática introspectiva que ha permanecido casi constante desde sus inicios en la búsqueda de respuestas a preguntas trascendentes. ¿Cuál es la razón de la vida?, ¿y de la muerte? ¿Qué significa el mundo de los sueños? ¿Qué es el destino? ¿Cuál es la naturaleza del ser humano en todas sus vertientes?

Sumérgete en el universo pictórico de Tomas Mendoza

Descubre una selección exclusiva de pinturas, dibujos y collages que reflejan la visión única de Tomas Mendoza, un artista que redefine el arte contemporáneo con pasión y técnica impecable.

Han dicho de Tomás Mendoza

Álvaro Villacieros Zunzunegui
(coleccionista de arte, Conde de Villacieros)

El trabajo de Tomás Mendoza tiene una fuerza expresiva de gran personalidad.


Crea mundos misteriosos y variados, de diversos tamaños, poblados por figuras que asombran e interrogan al espectador.


Su paleta de colores es rica y atrevida, y en sus cuadros sabe realizar con poderosa elegancia la sobriedad del blanco y el negro, algo nada fácil que Tomás nos muestra en sus magníficos dibujos, que son de una originalidad que fascina y desconcierta de una manera positiva.


Disfruto viendo las obras de Tomás Mendoza que he ido comprando con cierta frecuencia para mi colección y me alegro de poder seguir haciéndolo hasta la fecha.

Javier B. Martín
(comisario y coleccionista de arte)

En un mundo, el del arte contemporáneo, donde aún queda mucho por decir y pintar, donde ya se ha dicho tanto y en ocasiones tantas veces alrededor de una misma idea, corremos el peligro de repetir lo ya dicho y llegar a la imposibilidad de distinguir al “padre” de la obra.

En estas circunstancias nos encontramos con un pintor que tiene su mundo propio, origen de sus miedos y esperanzas: es el mundo ilimitado de Tomás Mendoza.
Y digo ilimitado tanto por su capacidad de creación, como por los universos concebidos en sus lienzos y papeles, donde la historia sigue más allá de los límites del bastidor.

Esta historia extralienzo es la que cada espectador puede imaginar como continuación de un camino que Mendoza comenzó, y que nos invita a recorrer.